✦ Biblia

Éxodo

Capítulo 7

1 El Señor dijo a Moisés: «Mira, te hago ser un dios para el faraón; y Aarón, tu hermano, será tu profeta.

2 Tú dirás todo lo que yo te mande y Aarón dirá al faraón que deje salir a los hijos de Israel de su tierra.

3 Yo endureceré el corazón del faraón y multiplicaré mis signos y prodigios contra la tierra de Egipto.

4 El faraón no os hará caso, pero yo extenderé mi mano contra Egipto y sacaré de la tierra de Egipto con grandes castigos a mis escuadrones, a mi pueblo, los hijos de Israel;

5 y así sabrán los egipcios que yo soy el Señor cuando extienda mi mano contra Egipto y saque a los hijos de Israel de en medio de ellos».

6 Moisés y Aarón hicieron así; hicieron exactamente como el Señor les había mandado.

7 Moisés tenía ochenta años y Aarón ochenta y tres, cuando hablaron al faraón.

Confrontación del Señor con el faraón. Las plagas · El bastón maravilloso

8 El Señor dijo a Moisés y a Aarón:

9 «Cuando os diga el faraón que hagáis algún prodigio, le dirás a Aarón: “Toma tu bastón y tíralo delante del faraón, y se convertirá en una serpiente”».

10 Moisés y Aarón se presentaron al faraón e hicieron lo que el Señor les había mandado. Aarón tiró el bastón delante del faraón y sus ministros, y se convirtió en una serpiente.

11 El faraón llamó a sus sabios y hechiceros, y los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos:

12 cada uno tiró su bastón, y se convirtieron en serpientes; pero el bastón de Aarón se tragó los otros bastones.

13 Sin embargo, el corazón del faraón se endureció y no les hizo caso, como había anunciado el Señor.

Primera plaga: el agua del Nilo

14 El Señor dijo a Moisés: «El corazón del faraón se ha obstinado; se niega a dejar marchar al pueblo.

15 Preséntate al faraón por la mañana, cuando salga al río, y espéralo a la orilla del Nilo, llevando en tu mano el bastón que se convirtió en serpiente.

16 Dile: “El Señor, el Dios de los hebreos, me ha enviado a ti con este encargo: Deja salir a mi pueblo, para que me rinda culto en el desierto; pero hasta ahora no has hecho caso.

17 Así dice el Señor: “En esto conocerás que yo soy el Señor: con el bastón que llevo en la mano golpearé el agua del Nilo y se convertirá en sangre.

18 Los peces del Nilo morirán, el río apestará y los egipcios no podrán beber el agua del Nilo”».

19 El Señor dijo a Moisés: «Dile a Aarón: Toma tu bastón y extiende la mano sobre las aguas de Egipto: sobre sus ríos, canales, estanques y aljibes, y el agua se convertirá en sangre. Y habrá sangre por todo Egipto: en las vasijas de madera y en las de piedra».

20 Moisés y Aarón hicieron lo que el Señor les había mandado. Levantó el bastón y golpeó el agua del Nilo a la vista del faraón y de su corte. Toda el agua del Nilo se convirtió en sangre.

21 Los peces del Nilo murieron, el río apestaba y los egipcios no podían beber agua del Nilo. Y hubo sangre por toda la tierra de Egipto.

22 Los magos de Egipto hicieron lo mismo con sus encantamientos, de modo que el corazón del faraón se obstinó y no les hizo caso, como había anunciado el Señor.

23 El faraón se volvió y entró en su palacio, sin tomar en serio la cosa.

24 Los egipcios cavaban a los lados del Nilo buscando agua de beber, pues no podían beber el agua del Nilo.

25 Y se cumplieron siete días desde que el Señor mandó golpear el Nilo.

Segunda plaga: ranas

26 El Señor dijo a Moisés: «Preséntate al faraón y dile: “Así dice el Señor: Deja marchar a mi pueblo para que me rinda culto.

27 Si te niegas a dejarlo marchar, yo infestaré toda tu tierra de ranas.

28 Pulularán las ranas en el Nilo, saltarán y se meterán en tu palacio, en tu alcoba y en tu lecho, en las casas de tus servidores y entre tu pueblo, en tus hornos y artesas.

29 Saltarán, pues, las ranas sobre ti, sobre tu pueblo y sobre tus servidores”».