✦ Biblia

Ezequiel

Capítulo 18

La responsabilidad personal

1 Me fue dirigida esta palabra del Señor:

2 «¿Por qué andáis repitiendo este refrán en la tierra de Israel?: “Los padres comieron agraces y los hijos tuvieron dentera”.

3 Por mi vida –oráculo del Señor Dios– que nadie volverá a repetir ese refrán en Israel,

4 porque todas las vidas son mías: la vida del padre como la del hijo. El que peque, ese morirá.

5 Si un hombre es inocente y se comporta recta y justamente;

6 si no come en los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo ni se une a su mujer durante la menstruación;

7 si no oprime a nadie, si devuelve la prenda empeñada; si no despoja a nadie de lo suyo, si da de su pan al hambriento y viste al desnudo;

8 si no presta con usura ni acepta intereses; si se mantiene lejos de la injusticia y aplica con equidad el derecho entre las personas;

9 si se comporta según mis preceptos y observa mis leyes, cumpliéndolas fielmente: ese hombre es justo, y ciertamente vivirá –oráculo del Señor Dios–.

10 Si ese hombre engendra un hijo violento y sanguinario, que comete contra su prójimo alguna de estas malas acciones

11 (que su padre no había cometido), que participa en los montes en las comidas y deshonra a la mujer de su prójimo,

12 oprime al indigente y al pobre, roba, no devuelve la prenda empeñada, honra a los ídolos y comete acciones detestables,

13 presta con usura y acepta intereses, ciertamente no vivirá. Por haber cometido todas esas acciones detestables, morirá irremediablemente y será responsable de su propia muerte.

14 Pero si a su vez este hombre engendra un hijo que, habiendo visto todos los pecados cometidos por su padre, no los comete,

15 no come en los montes ni levanta sus ojos a los ídolos de la casa de Israel; si no deshonra a la mujer de su prójimo,

16 ni oprime a nadie, ni toma una prenda empeñada; si no despoja a nadie, da de su pan al hambriento y viste al desnudo;

17 si no participa en la opresión, ni acepta usura ni intereses, cumple con las leyes y se comporta según mis preceptos, él no morirá por la culpa de su padre. Ciertamente vivirá.

18 Pero su padre, que había oprimido y despojado al prójimo, y no hizo el bien en su pueblo, él sí morirá por su propia culpa.

19 Vosotros diréis: “ ¿Por qué no carga el hijo con la culpa de su padre?”. Por lo siguiente: porque el hijo ha cumplido con el derecho y la justicia, ha observado todos mis preceptos y los ha puesto en práctica; por ello, ciertamente vivirá.

20 El que peca es el que morirá; el hijo no cargará con la culpa del padre, ni el padre cargará con la culpa del hijo. El inocente será tratado conforme a su inocencia, el malvado conforme a su maldad.

21 Si el malvado se convierte de todos los pecados cometidos y observa todos mis preceptos, practica el derecho y la justicia, ciertamente vivirá y no morirá.

22 No se tendrán en cuenta los delitos cometidos; por la justicia que ha practicado, vivirá.

23 ¿Acaso quiero yo la muerte del malvado –oráculo del Señor Dios–, y no que se convierta de su conducta y viva?

24 Si el inocente se aparta de su inocencia y comete maldades, como las acciones detestables del malvado, ¿acaso podrá vivir? No se tendrán en cuenta sus obras justas. Por el mal que hizo y por el pecado cometido, morirá.

25 Insistís: “No es justo el proceder del Señor”. Escuchad, casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?

26 Cuando el inocente se aparta de su inocencia, comete la maldad y muere, muere por la maldad que cometió.

27 Y cuando el malvado se convierte de la maldad que hizo y practica el derecho y la justicia, él salva su propia vida.

28 Si recapacita y se convierte de los delitos cometidos, ciertamente vivirá y no morirá.

29 La casa de Israel anda diciendo: “No es justo el proceder del Señor”. ¿Es injusto mi proceder, casa de Israel? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?

30 Pues bien, os juzgaré, a cada uno según su proceder, casa de Israel –oráculo del Señor Dios–. Arrepentíos y convertíos de vuestros delitos, y no tropezaréis en vuestra culpa.

31 Apartad de vosotros los delitos que habéis cometido, renovad vuestro corazón y vuestro espíritu. ¿Por qué habríais de morir, casa de Israel?

32 Yo no me complazco en la muerte de nadie –oráculo del Señor Dios–. Convertíos y viviréis».