✦ Biblia

Jueces

Capítulo 15

Venganza y proezas

1 Algún tiempo después, en la época de la siega de los trigos, Sansón visitó a su esposa, llevando un cabrito. Pidió: «Quiero llegarme a mi esposa, en la alcoba». Pero su suegro no le permitió entrar.

2 Y le dijo: «Pensé que la habías aborrecido, y la entregué a tu compañero. Sin embargo, su hermana menor es mejor que ella. Ten a bien que sea tuya en lugar de la otra».

3 Sansón replicó: «Esta vez seré inocente ante los filisteos, si les causo algún mal».

4 Fue y atrapó trescientos zorros. Tomó teas, juntó rabo con rabo y puso una tea entre cada par de ellos.

5 Prendió fuego a las teas y soltó los zorros por las mieses de los filisteos, incendiando gavillas y mieses e incluso viñas y olivos.

6 Los filisteos preguntaron: «¿Quién ha hecho esto?». Les respondieron: «Sansón, el yerno del timnita, porque este tomó a su esposa y la dio a su compañero». Entonces subieron los filisteos y los quemaron, a ella y a su padre.

7 Sansón les dijo: «Por haber obrado así, no voy a parar hasta que me haya vengado de vosotros».

8 Les tundió piernas y muslos, causándoles un gran estrago. Bajó y se estableció en una cueva de la peña de Etán.

9 Los filisteos subieron a acampar contra Judá y se desplegaron en Lejí.

10 Los de Judá preguntaron: «¿Por qué habéis subido contra nosotros?». Respondieron: «Hemos subido a capturar a Sansón, para tratarlo como él nos ha tratado».

11 Tres mil hombres de Judá bajaron a la cueva de la peña de Etán y dijeron a Sansón: «¿No sabes que los filisteos nos dominan? ¿Por qué nos has hecho esto?». Les respondió: «Según me trataron, así los he tratado».

12 Le dijeron: «Hemos bajado a maniatarte, para entregarte en manos de los filisteos». Sansón les dijo: «Juradme que no me mataréis».

13 Le respondieron: «No, que solo hemos venido a atarte y entregarte en sus manos. No te vamos a matar». Lo ataron con dos cordeles nuevos y lo subieron de la peña.

14 Cuando llegó a Lejí, los filisteos salieron gritando a su encuentro. Entonces lo invadió el espíritu del Señor, y los cordeles que tenía en sus brazos fueron como hilos de lino, consumidos por el fuego, y las ataduras de sus manos se deshicieron.

15 Encontró una quijada fresca de asno, alargó la mano, la agarró y mató con ella a mil hombres.

16 Sansón exclamó: «Con una quijada de asno un montón, dos montones. Con una quijada de asno maté mil hombres».

17 Cuando hubo acabado de hablar, tiró la quijada y llamó a aquel lugar Ramat Lejí.

18 Después sintió mucha sed e invocó al Señor: «Has logrado esta gran victoria por mano de tu siervo. Pero ahora voy a morir de sed y a caer en manos de los incircuncisos».

19 Entonces el Señor agrietó la hoya que hay en Lejí y manó agua de ella. Sansón bebió, recobró el aliento y se reanimó. Por ello se puso el nombre de En Coré a la fuente que hasta el día de hoy se encuentra en Lejí.

20 Sansón juzgó veinte años a Israel, en tiempo de los filisteos.