✦ Biblia

Jeremías

Capítulo 16

La vida del profeta como palabra de juicio

1 El Señor me habló en estos términos:

2 «No te cases, ni tengas hijos e hijas en este lugar»,

3 pues esto dice el Señor de los hijos e hijas nacidos en este lugar, de las madres que los han parido y de los padres que los engendraron en este país:

4 «Tendrán una muerte miserable; no serán llorados ni sepultados. Servirán de estiércol para el campo. La espada y el hambre acabarán con ellos; sus cadáveres servirán de alimento a las aves y a las bestias».

5 Esto dice el Señor: «No visites la casa donde estén de luto; no tomes parte en el duelo ni les des el pésame, pues he retirado de este pueblo mi amistad, mi amor y mi compasión –oráculo del Señor–.

6 Morirán grandes y pequeños en esta tierra; no serán sepultados ni llorados; nadie se hará incisiones ni se rapará por ellos;

7 nadie partirá el pan del duelo para consolar a los que lloran por los difuntos, ni les darán a beber la copa del consuelo por su padre o por su madre.

8 Tampoco entres en casas donde se celebra un banquete; no te sientes a comer y beber entre los comensales.

9 Pues esto dice el Señor del universo, Dios de Israel: Haré desaparecer de este lugar, ante vuestros ojos y en vida vuestra, la voz de la alegría y de la fiesta, la voz del novio y de la novia.

10 Después, cuando hayas comunicado a este pueblo todo esto y te pregunten: “ ¿Por qué ha pronunciado el Señor contra nosotros esta terrible desgracia? ¿Cuál es nuestra culpa y qué pecados hemos cometido contra el Señor, nuestro Dios?”,

11 les responderás: “Porque vuestros padres me abandonaron –oráculo del Señor– para irse tras dioses extranjeros, para darles culto y adorarlos; me abandonaron y no cumplieron mi ley.

12 Y vosotros os habéis portado peor que vuestros padres, pues solo seguís los planes de vuestro obstinado y perverso corazón, negándoos a escucharme.

13 Así que voy a arrojaros de esta tierra a otra que ni vosotros ni vuestros padres conocéis. Allí daréis culto día y noche a dioses extranjeros, pues no pienso concederos mi perdón”.

Nueva repatriación

14 Pero llegarán días –oráculo del Señor– en que ya no se jurará “Por vida del Señor, que hizo subir a los israelitas de Egipto”,

15 sino “Por vida del Señor, que hizo subir a los israelitas del país del norte y de todos los países por donde los dispersó”. Así es, pues yo los haré volver a su tierra, la que di a sus antepasados.

Continúa el tema del castigo

16 Voy a enviar a muchos pescadores a que los pesquen –oráculo del Señor–, y después a muchos cazadores a que los cacen por montes y cerros, y por las hendiduras de las peñas.

17 Mis ojos observan su conducta, no se me oculta; ni sus culpas pueden escapar a mi mirada.

18 Tendrán que pagar el doble del castigo que merecen sus culpas y pecados, pues profanaron mi tierra con la carroña de sus ídolos y llenaron mi heredad de abominaciones».

Conversión de los gentiles

19 Señor, mi fuerza y fortaleza, mi refugio cuando llega el peligro. Acudirán a ti los gentiles de los confines de la tierra, y dirán: «Nuestros padres nos legaron la mentira, la vaciedad, pues son cosa inútil».

20 ¿Puede un hombre hacerse dioses? ¡Pero si eso no son dioses!

21 Por eso voy a instruirlos; esta vez quiero mostrarles mi fuerza y mi poderío, y sabrán que soy el Señor.