✦ Biblia

Miqueas

Capítulo 1

Epígrafe

1 Palabra que dirigió el Señor a Miqueas de Moréset en tiempos de Jotán, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá. Visión sobre Samaría y Jerusalén.

Oráculo contra Samaría y el reino del Norte

2 Escuchad, pueblos todos; atended, tierra y cuanto la llena: el Señor Dios atestigua contra vosotros, el Señor desde su santo templo.

3 El Señor sale de su lugar, baja caminando por las alturas de la tierra;

4 a su paso se derriten las montañas, se resquebrajan los valles como cera ante el fuego, como aguas cuesta abajo.

5 Todo ello por culpa de Jacob, por los delitos de la casa de Israel: ¿cuál es la culpa de Jacob?, ¿no es Samaría?; ¿cuáles son los altozanos de Judá?, ¿no es Jerusalén?

6 Convertiré a Samaría en ruinas de campo, en terreno para plantar viñas; haré que sus piedras rueden hasta el valle, dejaré al descubierto sus cimientos.

7 Todos sus ídolos serán destrozados, todas sus ganancias irán al fuego, aniquilaré todas sus imágenes; pues las ha reunido con ganancias de prostitución, se convertirán en ganancias de prostitución.

Lamentación por la invasión militar

8 Por eso, me lamentaré y gemiré, andaré descalzo y desnudo, aullaré como los chacales, me pondré triste como los avestruces;

9 pues su herida es incurable, llega hasta Judá, alcanza hasta la puerta de mi pueblo, llega a Jerusalén.

10 No lo anunciéis en Gat, no lloréis; en Bet Leofrá revuélcate en el polvo.

11 Id pasando, habitantes de Safir, desnudos y avergonzados; no podrán salir los habitantes de Saanán; duelo en Bet Aezel, se te retira tu apoyo.

12 Los de Marot aguantan, pues el Señor envía el mal hasta las puertas de Jerusalén.

13 Engancha el carro a los caballos, habitante de Laquis, allí empezó el pecado de Sión, en ella se encontraron las mismas culpas de Israel.

14 Por ello, repudiarás a Moréset Gat, a las casas de Aczib, desencanto para los reyes de Israel.

15 De nuevo traeré contra vosotros al conquistador, habitantes de Maresa: llega hasta Adulán, notables de Israel.

16 Aféitate y córtate el pelo por tus hijos adorados; ensancha la calva como el buitre, pues te los han quitado para el destierro.