✦ Biblia

Salmos

Capítulo 73

LIBRO III (73-89) · De la crisis a la luz

1 Salmo de Asaf. ¡Qué bueno es Dios para el justo, Dios para los limpios de corazón!

2 Pero yo por poco doy un mal paso, casi resbalaron mis pisadas:

3 porque envidiaba a los perversos, viendo prosperar a los malvados.

4 Para ellos no hay sinsabores, están sanos y orondos;

5 no pasan las fatigas humanas, ni sufren como los demás.

6 Por eso su collar es el orgullo, y los cubre un vestido de violencia;

7 de las carnes les rezuma la maldad, el corazón les rebosa de malas ideas.

8 Insultan y hablan mal, y desde lo alto amenazan con la opresión.

9 Su boca se atreve con el cielo. Y su lengua recorre la tierra.

10 Por eso se sientan en lo alto y las aguas no los alcanzan.

11 Ellos dicen: «¿Es que Dios lo va a saber, se va a enterar el Altísimo?».

12 Así son los malvados: siempre seguros, acumulan riquezas.

13 Y dije: ¿para qué he limpiado yo mi corazón y he lavado en la inocencia mis manos?

14 ¿Para qué aguanto yo todo el día y me corrijo cada mañana?

15 Si yo dijera: «Voy a hablar con ellos», renegaría de la estirpe de tus hijos.

16 Meditaba yo para entenderlo, porque me resultaba muy difícil.

17 Hasta que entré en el santuario de Dios, y comprendí el destino de ellos.

18 Es verdad: los pones en el resbaladero, los precipitas en la ruina.

19 En un momento causan horror, y acaban consumidos de espanto.

20 Como un sueño al despertar, Señor, al despertarte desprecias sus sombras.

21 Cuando mi corazón se agriaba y me punzaba mi interior,

22 yo era un necio y un ignorante, yo era un animal ante ti.

23 Pero yo siempre estaré contigo, tú agarrarás mi mano derecha;

24 me guías según tus planes, y después me recibirás en la gloria.

25 ¿No te tengo a ti en el cielo? Y contigo, ¿qué me importa la tierra?

26 Se consumen mi corazón y mi carne; pero Dios es la roca de mi corazón y mi lote perpetuo.

27 Sí: los que se alejan de ti se pierden; tú destruyes a los que te son infieles.

28 Para mí lo bueno es estar junto a Dios, hacer del Señor Dios mi refugio, y contar todas tus acciones en las puertas de Sión.