Capítulo 3
PROCLAMACIÓN DEL REINO DE DIOS EN GALILEA (3-7) Comienzo del ministerio de Jesús · Presentación y actividad de Juan el Bautista
1 Por aquellos días, Juan el Bautista se presenta en el desierto de Judea, predicando:
2 «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».
3 Este es el que anunció el profeta Isaías diciendo: «Voz del que grita en el desierto: Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos».
4 Juan llevaba un vestido de piel de camello, con una correa de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre.
5 Y acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y de la comarca del Jordán;
6 confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.
7 Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: «¡Raza de víboras!, ¿quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente?
8 Dad el fruto que pide la conversión.
9 Y no os hagáis ilusiones, pensando: Tenemos por padre a Abrahán, pues os digo que Dios es capaz de sacar hijos de Abrahán de estas piedras.
10 Ya toca el hacha la raíz de los árboles, y todo árbol que no dé buen fruto será talado y echado al fuego.
11 Yo os bautizo con agua para que os convirtáis; pero el que viene detrás de mí es más fuerte que yo y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu Santo y fuego.
12 Él tiene el bieldo en la mano: aventará su parva, reunirá su trigo en el granero y quemará la paja en una hoguera que no se apaga».
Bautismo de Jesús
13 Por entonces viene Jesús desde Galilea al Jordán y se presenta a Juan para que lo bautice.
14 Pero Juan intentaba disuadirlo diciéndole: «Soy yo el que necesito que tú me bautices, ¿y tú acudes a mí?».
15 Jesús le contestó: «Déjalo ahora. Conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan se lo permitió.
16 Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre él.
17 Y vino una voz de los cielos que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco».